Hay tiempos en los que los malestares internos traspasan y traviesan, invadiendo aquellos espacios cotidianos que nos eran importantes.
Aunque el desencadenante irrumpa de afuera (pérdidas, nuevos cambios, mandatos sociales…) el prisma desde donde se vive, se interpreta o se sufre, y las diversas formas en que este se expresa, surgirán de dentro.
Si algo te preocupa y quizás estés aquí porque la angustia aprieta, será importante que pueda ser escuchada de forma adecuada para descifrar las coordenadas de un posible camino a seguir.
No haré que te adaptes a soluciones prefabricadas, ni te recitaré frases motivacionales (psicología fastfood), conclusiones masticadas…
Te acompañaré para releer y buscar la causa de aquello que te sucede, pero no acabas de saber el porqué; esculpiremos posibles salidas, únicas y particulares para ti; trazaremos una realidad más vivible, más ligera que te aporte un lugar y modo más beneficioso de habitar este mundo.